Con Objetivo Vida es muy fácil realizar tus sueños. ¿Cuál es el tuyo? Tal vez una casa nueva, iniciar tu propio negocio, viajar con tu familia, comprar un coche o darle una mejor educación a tus hijos. Objetivo Vida es el seguro que trabaja para que tú logres la meta que desees y al mismo tiempo te protege siempre para que en caso de que faltes tu familia cuente con el respaldo financiero que requiera.

Además, Objetivo Vida se adapta a tu presupuesto, pues al contratar tú decides cuánto aportarás y por cuánto tiempo de acuerdo con tus ingresos y proyecto de vida. Así mismo, puedes realizar aportaciones adicionales en cualquier momento y por la cantidad que desees.

Con Objetivo Vida alcanza tus metas y vive tranquilo.

Objetivo Vida se adapta a ti para que logres tu objetivo en la forma que desees, pues tú decides:

 

  • La meta que quieres lograr
  • Cuánto aportarás y por cuánto tiempo
  • Cuánto recibirás y en qué momento

 

Todo en un mismo plan flexible

Objetivo Vida es un seguro que te protege durante toda la vida, para que en caso de que faltes tu familia reciba la suma asegurada más el ahorro que acumulaste. Así conservará su modo de vida y logrará las metas por las que tanto han trabajado.




Si deseas reducir el costo de tu seguro y hacer crecer más rápido el ahorro, Objetivo Vida tiene una opción para ti, que consiste en entregar a tu familia sólo la suma asegurada que definiste en caso de que faltes:



 

Asegura tus ahorros

Objetivo Vida es ideal para ti que deseas ahorrar de forma segura, pues tu dinero siempre obtiene rendimientos más la posibilidad de ganar más. Además, conservas el valor de tu dinero con el paso del tiempo, ya que puedes contratar tu plan en dólares o en unidades crecientes con la inflación.




 

Cada mes se cubre el costo del seguro y tu dinero obtiene rendimientos. Estos dependen del entorno económico, lo que implica que podrás alcanzar o incluso superar la meta de ahorro que planeaste.

Para proteger tu dinero de los cambios en la economía, Objetivo Vida te asegura un rendimiento anual de por lo menos 2% si contrataste en dólares; o del 1% adicional al crecimiento de la inflación si contrataste en unidades crecientes con la misma.

El rendimiento máximo que tu dinero puede obtener no está limitado, todo depende del entorno existente.